¿En qué consiste?
A diferencia de la cirugía convencional, la cirugía láser de próstata se realiza por vía endoscópica: el urólogo accede a través de la uretra, sin necesidad de realizar ninguna incisión externa. La energía láser se utiliza para eliminar o reducir el tejido prostático que está obstruyendo el paso de la orina.
Ventajas frente a la cirugía convencional
- Sin incisión ni cicatrices, al realizarse por vía endoscópica.
- Menor sangrado durante el procedimiento.
- Recuperación más rápida, con menor tiempo de internación en la mayoría de los casos.
- Buenos resultados funcionales en la mejora del chorro urinario y los síntomas de vaciado.
¿Cómo es la recuperación?
Los tiempos de recuperación varían según el tamaño de la próstata, la técnica específica utilizada y el estado general del paciente. En general, al tratarse de una cirugía mínimamente invasiva, la vuelta a las actividades habituales suele ser más rápida que con la cirugía prostática tradicional.
¿Quién puede necesitar este tipo de cirugía?
Se indica principalmente en pacientes con hiperplasia prostática benigna cuyos síntomas no mejoran con medicación, o que prefieren evitar la cirugía convencional. También se utiliza en el tratamiento de determinados tumores de próstata, según indicación médica.
