¿Qué es la hiperplasia prostática benigna?
La próstata rodea a la uretra, el conducto por el que se elimina la orina. Con la edad, es habitual que la próstata crezca de forma benigna, y ese crecimiento puede comprimir la uretra y dificultar el paso de la orina. Es una condición muy común y tratable, no un signo de cáncer de próstata.
Síntomas más frecuentes
- Chorro urinario débil o entrecortado, con dificultad para iniciar la micción.
- Necesidad de orinar con más frecuencia, tanto de día como de noche (nicturia).
- Sensación de no vaciar completamente la vejiga después de orinar.
- Urgencia repentina para orinar, difícil de postergar.
- Goteo al finalizar la micción.
¿Cuándo conviene hacerse un control prostático?
En general se recomienda el control urológico a partir de los 50 años, o antes si hay antecedentes familiares de cáncer de próstata. Si ya notás alguno de los síntomas mencionados, no es necesario esperar a esa edad — conviene consultar en el momento en que aparecen.
¿Cómo se trata?
El abordaje depende del tamaño de la próstata y de la intensidad de los síntomas. Muchos casos mejoran con medicación oral. Cuando el tratamiento médico no alcanza, existen técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas — incluyendo cirugía láser de próstata — que permiten tratar la HPB sin incisión y con una recuperación considerablemente más rápida que la cirugía convencional.
